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CURSO GRATUÏTO: YOGA |
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Clase 1: Conociendo el Yoga
¿Qué es el yoga?
Vamos
a conocer un poquito de esta maravillosa ciencia. Si bien hay diferentes
practicas de Yoga, la que nosotros vamos a aprender es Hatha yoga.
La palabra yoga (yugo, unión), tiene su raíz en el sánscrito yui, que significa
unir, atar juntos; yoga se interpreta como el acto de unir, juntar.
El yoga es una ciencia, un arte sugestivo y profundo.
El yoga es una práctica muy antigua originado en la India y su contenido
esencial son una serie de disciplinas mentales y físicas que nos ayudan a
mantenernos alertados, receptivos y saludables, cambiando nuestra forma de
percibir el mundo que nos rodea y la forma en la que vivimos.
Sus
técnicas eran ya conocidas y aplicadas en tiempos remotos; algunos estudiosos
lo hacen remontar al año 3000 antes de Cristo y otros a 6000 años de nuestra
era.
El yoga no puede considerarse como una religión, es una forma de educación
personal entre maestro y discípulo. En el yoga no existe una creencia dogmática,
tan sólo se pide que uno tenga fe en el propio potencial que llevamos dentro.
Todos internamente estamos hechos de cualidades y se trata de hacerlas aflorar
mediante esta técnica personal.
La vida está llena de sufrimiento y por ello nuestra forma de vivir es errónea,
por lo que el conocimiento de la Verdad puede anularlo, al propio tiempo que
proporciona grandes beneficios al cuerpo y al espíritu de cuantos se dedican a
su práctica con tenacidad y entrega.
La
causa del sufrimiento humano es debida a la ignorancia sobre nuestro verdadero
YO y al estar el alma ligada al mundo a través de nuestro cuerpo, solo se
liberará cuando seamos conscientes de nuestra verdadera naturaleza.
Conseguiremos esa liberación desarrollándonos espiritualmente, es decir
evolucionando positivamente.
El yoga nos conduce a desarrollar nuestro potencial interno como seres humanos
en primer término y posteriormente nos ayuda a proyectarnos hacia un despertar
de nuestra conciencia espiritual.
El yoga es un camino agradable, que puede ser practicado por cualquier persona
sin importar la edad, hacia el bienestar de mente, cuerpo y espíritu,
estableciendo la relación entre mente y cuerpo para devolver el equilibrio a
nuestro organismo.
El yoga es el camino idóneo para llegar a la autorrealización espiritual, a
través de un buen funcionamiento de los elementos del cuerpo que nos
proporcionan un equilibrio mental, físico y psicológico, permitiéndonos llegar a
la comprensión de nuestra propia existencia.
¿ Cómo actúa el yoga ?
Con el
yoga conducimos nuestra energía adecuadamente por caminos constructivos,
obteniendo la quietud mental, la calma, el bienestar y la felicidad. Nos ayuda a
mantenernos en armonía con la naturaleza y a regular adecuadamente nuestra
respiración, controlar nuestra mente y liberarnos de los objetos que nos
producen deseo o apego.
También con su práctica podremos combatir las enfermedades que perturban
nuestro equilibrio físico y psíquico, nos pondrá en una disposición mental
adecuada para el trabajo, a disipar nuestras dudas e indecisiones, a desarrollar
nuestra sensibilidad, a desterrar la pereza y a desarrollar nuestro poder de
concentración.
La
vida actual es el fruto de una civilización dinámica y desenfrenada, el hombre
occidental en cuanto se despierta, se levanta, toma el desayuno e inmediatamente
se dirige a trabajar activamente entre el incesante ruido del ambiente de la
ciudad y muchas veces del propio trabajo. En cuanto sale del trabajo se
precipita a la calle abarrotada de gente y se pone estresado en medio de una
jungla de vehículos de toda clase. Una vez en casa a la hora de la comida,
mastica mal y de prisa. Esta vida perjudica en gran manera la salud, consume,
mata lentamente y conduce a las neurosis, depresiones, angustias y trastornos
psicológicos más alucinantes y consecuentemente a las enfermedades físicas de
toda índole.
Se
puede indudablemente conseguir grandes beneficios con el yoga, especialmente
porque el yoga requiere una serena, regular y rígida conducta de vida.
Se sabe por los estudios médicos, que las causas y las manifestaciones
principales de la vejez (a veces prematura) se deben en general por el
encorvamiento y la deformación de la espina dorsal, el desgaste del corazón y el
sistema circulatorio, la atrofia de las glándulas endocrinas, con la disminución
consecuente de las defensas para anular o combatir a las enfermedades y
también, por otra parte, la degeneración de las células pulmonares.
Polaridad y energía
Los
movimientos de los astros, los planetas y sus satélites, las manchas solares,
los latidos de los seres vivos, nuestra propia respiración y nuestro ser,
marchan a un ritmo que tiene su origen en la polaridad.
Las corrientes positiva y negativa se alternan rítmicamente, creando estados
positivos y negativos en equilibrio perfecto.
En nuestro planeta existen dos polos y así sucede en los seres humanos quienes
llevamos también doble polaridad, positiva y negativa. El polo positivo se halla
ubicado en la parte superior del cráneo, justo en donde los cabellos forman un
remolino, el polo negativo se halla situado sobre la última vértebra de nuestra
columna vertebral.
Entre
ambos polos circula una corriente de alta frecuencia y de corta longitud de
onda, transportada a través de nuestro sistema nervioso.
Esta tensión que se produce es la Vida y es la columna vertebral la que se
encarga de canalizarla.
En el cráneo al final de este canal que es la columna, está la fina materia de
que éste se compone, que es el cerebro y que hace de conductor de ésta
corriente, dándonos la facultad de expresar nuestra inteligencia y nuestros
sentimientos.
Es a través del cerebro por donde experimentamos los sentidos de
ver, tocar, oler y oír.
Cuando tomamos conciencia de nosotros mismos y mediante la inteligencia la
introducimos en nuestro propio ser, es entonces cuando llegamos a ese estado que
llamamos "conciencia de sí mismo".
Un cuerpo se considera sano cuando se proyecta al exterior por medio del
sistema nervioso, irradiando vida en cada fibra de éste y llenándolo de armonía
y equilibrio perfecto.
Si logramos equilibrar esa corriente positiva y negativa podremos considerarnos
seres perfectos, sanos y capaces de llevar a cabo una misión aquí en la Tierra,
de la misma forma que cuando en la luz del Sol los colores complementarios rojo,
verde, violeta, amarillo, azul y anaranjado, que están en oposición directa unos
con otros, se unen en completa armonía y con su unión alcanzan la perfección
formando la luz blanca. Entre las leyes del cuerpo y del espíritu se encuentra
implícitamente la misma
oposición directa. La ley del cuerpo es egoísmo y la del espíritu
desprendimiento. Debemos esforzarnos y aprender a reunirlas en total armonía.
En el hombre corriente la conciencia se encuentra a un nivel de desarrollo muy
bajo y es por esta causa que la radiación de la corriente vital emanada del
cuerpo sólo es consciente en un grado minúsculo, e incluso para una mayoría
resulta totalmente inconsciente y automática. El cuerpo de una persona con tan
poca sensibilidad, tiene mucha menos vitalidad que el de otra que haya llegado a
un nivel más avanzado, en que su sistema nervioso es más denso, es más
consciente y tiene más vitalidad, por
lo que su cuerpo es más dócil y flexible para desarrollar su Yo.
Los movimientos corporales de una persona en posesión de mucha vitalidad,
difiere mucho de otra persona con un desarrollo más bajo. A los de mucha
vitalidad los denominamos normalmente ágiles y a los de una vitalidad baja los
llamamos pesados.
Conocernos a nosotros mismos
Es
sumamente importante para nuestra evolución tanto física, psíquica como
espiritual el conocernos a nosotros mismos.
Si nuestro Yo se encuentra en un estado de alegría y felicidad, nos da a
entender que existe un equilibrio completo entre todas las fuerzas vitales que
emanan de nosotros y esto confirma que nuestra mente y nuestro cuerpo están
sanos. Cuando una persona está situada en un nivel inferior, el equilibrio se
rompe con mucha facilidad, debido a ignorancia o a causa de un consciente
inadecuado, su Yo se debilita porque su parte consciente es inferior a la
inconsciente, manifestándolo así en su forma de pensar y en su vida espiritual.
Al no haber un equilibrio entre las energías vitales
aparece la enfermedad.
Las técnicas del yoga
Las
técnicas del yoga tienden al fortalecimiento y a la elasticidad de nuestra
columna vertebral mediante unos ejercicios especiales: los pulmones, el corazón
y la circulación sanguínea, resultan estimulados por unos regulares ejercicios
respiratorios. Es la respiración profunda y rítmica, uno de los secretos más
importantes para obtener una considerable prolongación de la vida.
Con los ejercicios del yoga uno aprende, entre otras cosas, a concentrarse, a
llevar una respiración lenta y profunda, a relajarse, a alejarse del mundo, a
conocer y saber convivir con la soledad, la fijeza ocular, todas estas cosas,
junto a la repetición de fórmulas mentales (mantras), la luz tenue, música
oriental o relajante, contribuyen a ayudar en la meditación.


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