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LA REENCARNACIÓN |
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Extracto del Libro “Hacia El Despertar” de Denis Astelar

Introducción
El Ser Humano es,
en definitiva, un Ser de Luz que vive en el interior de un cuerpo físico
compuesto de muchas y muy variadas emociones que a lo largo de nuestra vida y de
sus experiencias, decisiones y lecciones que el destino nos invita a adquirir en
nuestra Alma, va tejiendo lenta pero sólidamente nuestra propia personalidad,
nuestro carácter, nuestra manera de Ser pero también, y respetando siempre
nuestra Dualidad Universal, va definiendo también nuestras dudas, nuestras
inseguridades y como no, nuestros miedos.
El miedo
podríamos definirlo como una defensa, un escudo que la menta utiliza MUY a
menudo cuando no entiende o no tiene la suficiente información que sus 5
sentidos tienen la obligación de darle para entender, comprender y asimilar
determinadas experiencias o situaciones en la vida, de tal forma que, como si de
una bola de Cristal se tratará, nuestra mente “trata de saber” cómo acabará una
experiencia o suceso que todavía ni tan siquiera no ha vivido de forma conciente
y personal, y el solo hecho de no recibir todas las respuestas o informaciones
necesarias para solucionar sus “problemas” hace que estemos llenos de miedos que
nos bloquean y que son, sin duda alguna, las únicas barreras que nos impiden ser
realmente quiénes somos y desarrollarnos como Seres llenos de libertad,
confianza, seguridad y autoestima…
La Muerte es sin
duda uno de los misterios que más atemoriza y aturde al Ser Humano ya que, como
muchas otras experiencias en la vida, tan sólo podemos adquirir el aprendizaje
cuando lo vivimos en primera persona ya que, por ejemplo, nadie podría saber qué
es quemar si no hubiera tenido la oportunidad de vivirlo por sí mismo,
invalidando toda explicación que terceras personas podrían, desde la teoría o la
simulación, explicar.
En esta hermosa
Era de Acuario y en la Cuarta y Quinta dimensión evolutiva en que todos nos
dirigimos, la palabra Muerte debería dejar de existir en nuestro vocabulario ya
que a nivel espiritual la Muerte no es una realidad y por tanto no existe,
siendo una vez más una ilusión de nuestra mente y de su huésped más poderoso, el
Ego.
Lo que sí sabemos
en nuestro interior y desde lo más profundo y puro de nuestra Esencia de Amor es
la existencia infinita de la Continuidad de la Vida, en distintos estados,
distintas manifestaciones, distintos lugares, pero siempre Vida. Por lo
tanto la capacidad de nuestro espíritu de salir energéticamente de un cuerpo
físico se denomina Desencarnar o “salir de la carne”, dejar esa
vestidura que nos permitió manifestarnos en este plano de existencia terrenal y
continuar existiendo en otros planos mucho más sutiles a nivel energético que
es, en realidad, nuestro hogar y nuestro origen Divino, sin la pesadez y
densidad de la carne, sin necesidades físicas, sin agotamiento, sin dolor, sin
ningún tipo de reclamación que el cuerpo físico pide y exige para poder existir
estando en otros Planos Espirituales Superiores analizando nuestra última
existencia y revisando los Karmas y Dharmas que pactamos antes de nacer y que
ahora nos toca revisar para continuar aprendiendo, creciendo y evolucionando en
lo que realmente somos, Seres de Luz.
Se teme a lo que
se ignora, y por lo tanto la Sabiduría, la Verdad de nuestro interior y el Amor
trae iluminación, y la Luz disipa todas las sombras, todas las dudas y todos los
miedos de nuestro Ser.
Así como
enseñamos a un niño miedoso a vivir y a tener experiencias que le ayudan en su
crecimiento, fortaleciéndolo y rascando cada vez más los miedos que su mente ha
creado, es como nuestra Mente, poco a poco, se aclara y se prepara para la
repetida experiencia que en tantas vidas y tantas veces se ha repetido a los
largo de su evolución y que olvida de forma obligatoria, de nacimiento a
nacimiento.
De la misma forma
que al nacer somos asistidos por nuestro Guía o Ángel Custodio, también al hacer
la transición desde el plano terrenal somos asistidos por los Ángeles de la
Elevación y por nuestro Guía de Luz que tratan de que nos sintamos confortables
y nos acercan a todos nuestros seres amados, ya desencarnados con anterioridad,
para que nos reciban, y este reencuentro nos haga desviar la atención de la
negativa experiencia de ver a los que siguen en la Tierra llorando
desconsoladamente y lamentando con profundo dolor nuestra “muerte”. Para que el
Alma de los Seres que amamos pueda partir en paz y siguiendo su destino de Luz,
es importante aprender a ENTENDER el proceso de desencarnar, deseando y enviando
mucha Luz y mucho Amor a los que han partido y pedirle, desde el pensamiento,
que siga su camino y no mire atrás y entendiendo desde lo más profundo de
nuestro corazón que deben seguir su ciclo y nosotros el nuestro, sabiendo muy
felizmente que desde la Luz nos ayudarán y nos enviarán sus bendiciones y sus
ayudas…
Seamos
conscientes de que ellos ahora han regresado al lugar de donde venimos ya que de
la Luz venimos y a la Luz nos dirigimos y entendiendo desde la Mente, que ya no
pertenecen por el momento a este plano, dejando amorosamente que se incorporen
de forma agradable y sin traumas a este nuevo estado de Energía.
Tenemos que
entender que todos y cada uno de nosotros hemos podido perder a un Ser Querido y
que en esos momentos de dolor en el Alma no podemos pararnos a pensar en un
paraíso o cielo cargado de energía y pensamientos positivos y ciertamente es muy
importante llorar pero para vaciar la tristeza, la pena y la carga del interior
de nuestro corazón pero hemos de ser conscientes de que la muerte no existe, es
tan sólo un tránsito de un estado denso a un estado sutil de la energía,
comprendamos que la vida sigue, en continuidad absoluta, nada se pierde o
termina, solo se transforma y en algún momento determinado de nuestra
existencia, nos volvemos a reencontrar con los todos seres que han pasado por
nuestra vida, ya que no debemos olvidar que hay un Lazo que es eterno y funciona
en todos lo Planos de existencia: el Amor.
En definitiva lo
que nos espera es realmente el reencuentro con nuestra Esencia Divina, con
nosotros mismos a nivel sutil, ya que se nos ofrece un tiempo de análisis,
descanso y preparación para seguir evolucionando y por lo tanto si se sufría de
enfermedades dolorosas, ahora todo estará libre de sufrimiento alguno y después
de un período de tiempo en años, el Tribunal Kármico formado por Seres de Gran
Luz y Amor, a través de un recorrido de lo que fue nuestra vida y lo que debería
haber sido, nos permiten comprender qué debemos trabajar para mejorar y hacerlo
mejor en el próximo “nacimiento” o encarnación.
No debemos
agobiarnos por intentar saber qué misión tengo yo, para qué he venido, creo que
me estoy equivocando, ya que todos y cada uno de nosotros venimos con una
finalidad y cuando llegue el momento nosotros mismos recibiremos la revelación
interior de qué hemos venido a hacer, ese propósito, ese objetivo que no se basa
en superar tal o cual misión sino en aprender y adquirir tal o cual virtud a
través de las experiencias de estar vivos en la Tierra. Imagínate por ejemplo
que viniste a la Tierra con cosas que arreglar, relaciones que mejorar, deudas
emocionales que pagar etc. Y mientras tuviste la oportunidad de estar en la
Tierra no lo hiciste, porque a través de tu libre albedrío decidiste seguir
tomando decisiones SIN ser consciente y responsable con las consecuencias de
esas decisiones. En el momento de desencarnar y al presentarte ante esta
realidad de lo que podrías haber hecho y lo que no hiciste sin tener otra
oportunidad para remediarlo…. Seria eso misericordioso y amoroso a nivel
evolutivo ? Por ese mismo motivo la Reencarnación nos ofrece esta oportunidad
una y otra vez, en la eternidad, hasta que hayamos aprendido, trascendiendo de
estado evolutivo y ya no sea la Tierra ese “suelo de pruebas”, sino otro Plano
de Luz más elevado ya que debemos entender en todo momento que lo lamentable de
estar vivos no es cometer errores, sino no aprender de ellos.
Una vez ya
sabemos en el Plano de Luz qué virtudes, capacidades y aptitudes tenemos que
trabajar para elevar nuestra consciencia y por tanto nuestra Evolución, somos
asignados a un Templo de Sabiduría donde aprender a desarrollar la Virtud que
en vida deberemos poner en práctica ya que el Ser Humano para aprender, debe
experimentar primero y comprender después. Cuando nuestra formación espiritual
esté culminada y nuestro Guía de Luz nos entregue todo lo necesario para la
nueva experiencia de vivir, volvemos ante el Amado Tribunal Kármico para ser
aconsejados nuevamente y finalmente se nos asigna una nueva encarnación.
De esta forma te
darás cuenta que cada mañana debemos elevar una acción de gracias por la Vida
que el Padre nos regala ya que cada respiración es una bendición y nuestra vida
es un reloj y las horas se nos van, teniendo la oportunidad de vivir cada día,
como si fuera el último, felices y llenos de Amor, aprendiendo y abriendo
nuestro Corazón para evitar regresar de nuevo.
Tras esta
explicación del proceso de la vida, fácilmente puede surgir una de las preguntas
que día a día nos hacemos y que vivimos en nuestra sociedad: y el Suicidio? Es
importante saber que a nivel espiritual el Padre – Amor siempre está ahí y no se
separa de nosotros en ningún momento ya que Él y Nosotros SOMOS UNO, aunque es
importante saber que en el proceso de Encarnación, siempre y cuando nuestra
partida no sea fruto de un karma, el suicidio es una expresión de falta Fe y de
Confianza por la vida y por tanto el Alma entiende, una vez eleva, que su venida
a la Tierra a podido ser en vano aunque no sucede absolutamente nada negativo ya
que simplemente encarnaremos de nuevo para terminar aquello que no se acabó y
que se pactó en su momento… ¿ Podríamos tener el Suicidio como pacto de nuestra
partida ? Posiblemente y en algunos casos sí pero, ¿ cómo podemos saberlo si
estamos dentro de un cuerpo físico y de una mente dotada de Ego ? Es importante
entender que el “nacer” es una gran oportunidad que tiene el Alma para crecer y
evolucionar y por lo tanto, si pasamos “al más allá” sin estar preparados para
la siguiente “clase”, nuestra asignatura de la Vida ha quedado suspendida y
deberemos esperar otra oportunidad de encarnar para seguir con nuestra
evolución.
Imagina que
durante tu estancia en la Tierra no has aprendido a amar y hay algún Ser al que
no has perdonado o al que no le has pedido perdón por alguna experiencia vivida.
Desencarnas con
ese sentimiento sin sentido que no te ha permitido armonizar nada y al
enfrentarte a tu realidad en los Planos de Luz, te das cuenta y reconoces desde
tu Esencia Divina y la Mirada Celestial, que no has cumplido con la Ley del
Amor. Ahí, libre de las miserias humanas te llega el deseo de arreglar
inmediatamente esta situación, pero he aquí...ya no tienes cuerpo para a ese Ser
y resolver el bloqueo. La única razón por la que esto se nos hace ver, es para
que tomemos conciencia de lo que significa una oportunidad, una manifestación de
vida en este plano y si te encuentras en una situación similar abre tu
corazón hoy y soluciona el bloqueo a través del Amor y del Perdón!
Ve en busca de
ese hermano, madre, padre, amigo, exnovio, cuñado, etc y haz lo que debas hacer
para seguir transitando en este hermoso viaje llamado vida y siguiendo tu
evolución sin deudas, ataduras, sin rencores ni resentimientos.
Cuando llegamos a
desencarnar habiendo transmutado muchas de las lecciones y experiencias que
teníamos que vivir, se nos permite terminar nuestra evolución en los Planos
Espirituales Superiores sin reencarnar ya a la Tierra, lo que nos facilita en
buen grado llegar al 100% de la purificación limpiando TODO nuestro Karma y
terminando con la Rueda de la Reencarnación consiguiendo así la Ascensión.
Como ves en todo
este hermoso proceso de la Evolución Espiritual no hay nada que temer y sí mucho
que aprender, comprender y asimilar, disfrutando de una plenitud y libertad como
Ser Humano, sin miedos, sin influencias externas y sabiendo que estés donde
estés y vayas donde vayas, la Luz te marcará el camino !!
Denis Astelar


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