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CURSO GRATUÏTO: LOS 7 RAYOS UNIVERSALES |
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Presentación y ampliación
Pero primero debemos explicar
algunas cosas y nombres que podrían sorprenderlos, porque es probable que los
conozcan, pero piensen que son nombres de fantasía o mitológicos, pero no es
así.
Hoy en día, gracias a la llegada de la Era de Acuario, es posible conocer la
Verdad anunciada por Jesucristo y esta verdad está referida a los seres que hoy
habitan,
que han habitado y que lo harán en el futuro, pues ellos siguen evolucionando y
ascendiendo, estudiando y trabajando, ocupando cargos en el Gobierno de los
mundos, sistemas y galaxias.
Cada Rayo está dirigido por un Maestro Ascendido,
casi todos de la raza humana, Un Arcángel (jerarca de la evolución elemental),
muchas otras entidades de Luz, como los Elohims y legiones de ángeles, que
cumplen las órdenes de los Directores.
Los Elohims fueron los que crearon el Planeta Tierra, por eso son dioses del
Reino Elemental, que son constructores de toda forma. Los Elohims creadores de
nuestro sistema solar se llaman HELIOS Y VESTA.
Es preciso que sepamos que cada célula que salta del cuerpo de Dios para crear
una llama individualizada, o sea un ser viviente, salta conteniendo en si los
dos géneros<: masculino y femenino, luego esa célula se divide para
evolucionar, es decir, la masculina se va a un cuerpo viviente y la femenina a
otro.
Hay algunas células se quedan unidas, pero aquellas que se dividen, puede que
se encuentren en vidas sucesivas , se casan y esos son los matrimonios perfectos
en la Tierra.
La Llama
Trina

Hay un punto en la metafísica
que debe ser común, el cual es el hálito de vida que viene de Dios Padre. En
nuestra línea esotérica la nombramos Llama Trina, la misma es un fuego sagrado
que proviene de Dios y se instala en el corazón, en un lugar que denominamos la
cámara secreta del corazón.
Este fuego sagrado de vida son en
realidad tres plumas de unos tres milímetros de alto y está presente mientras
el Ser tenga vida humana, da calor y vida.
Muchas veces se ha preguntado
porqué no se la detecta con la cirugía o el bisturí, debemos aclarar que la
misma desaparece no por extinción, si no por trasladarse al cuerpo Crístico
que es la energía intermediaria existente entre la parte individualizada de
Dios llamada Divina Presencia en nosotros y el cuerpo físico.
Esta energías que llamamos
plumas es por su forma y tienen tres colores distintos, el azul, el amarillo
dorado y el rosado: la de color azul y que está ubicado en el lado izquierdo
ancla en el hombre la fuerza de voluntad y la fe de Dios-Padre, la fuerza a la
determinación divina para desarrollar nuestro plan divino en nuestras
encarnaciones a través de nuestros cuerpos inferiores.
La llama amarilla dorada,
ancla en nosotros la inteligencia discriminadora, la sabiduría, la iluminación
y la mente de Dios en Cristo.
La llama rosada ancla en nosotros
el amor, la compasión, la misericordia, ternura y gracia de Dios y Espíritu
Santo, así como poner en práctica el plan divino acción.
El lugar donde se instala la Llama
Trina que hemos denominado la Cámara Secreta del Corazón está unida al corazón
de Dios por medio del poderoso color plateado que nos une a Él, el cual es un
cordón lleno de luz que desciende de nuestra Divina Presencia y pasa a través
de nuestro Yo Crístico, la figura intermedia que nutre la presencia y el
hombre.
Los Siete
Rayos
Una buena manera para acercarnos
de alguna forma al entendimiento de Dios es a través del estudio y la comprensión
de sus Aspectos.
Es por ello, que nos abocaremos a conocer los rayos, y sus atributos, como también,
las entidades (ángeles y elementales ) y Seres de Luz que trabajan para
que la humanidad evolucione.
Un concepto fundamental es que los Rayos son entidades vivas, ellas oyen, ellas
responden, ellas actúan, ellas son la sustancia de Dios en acción. Sin dejar
de recordar que los Rayos son Amor, son Inteligencia. Vida, Verdad, ellos
contienen todas las virtudes de Dios, ellos integran todos los aspectos de Dios.
Cada llama contiene todos los ASPECTOS Y VIRTUDES DIVINAS, aunque en cada color
una o varias de estas virtudes, actúan más destacadamente.
Cada corriente de vida de este planeta ha procedido de un Rayo particular y su
propio Arquetipo, o su Presencia YO SOY, vive en esa esfera o Rayo, a la cual el
pertenece.
Pero es preciso destacar, que esta Presencia individualizada no esta confinada a
una sola esfera, pues, puede visitar cualquiera de ellas si este es su deseo.
La corriente vital no ascendida, responderá más favorablemente al color
que es representativo de su Rayo Particular.
Por eso, cada uno debe observar en sus hábitos o preferencias, e incluso a través
de la meditación, cual el Rayo al cual pertenece; una manera fácil de
comprobarlo, es descubrir por que color uno es atraído irresistiblemente.
Al mismo tiempo, al enfatizar el color y el Rayo de las emanaciones de la Cabeza
Divina y de cada esfera durante el curso de los 7 días de la semana, el
individuo, cuando descubra a que Rayo pertenece, notará un aumento de las
fuerzas vitales durante el día en que el color y la irradiación de su Rayo y
Esfera son honrados por la Luz Cósmica. Todo esto, lo hará saber cual es el
lugar que le corresponde por derecho propio en el Reino de Padre.
La luz no es realmente blanca, pues el color blanco está en todos los colores,
lo que hace que se vea blanca, es la acción vibratoria.
Eso es lo que se llama ratio.
En realidad los colores son 3: Azul, Amarillo y Rosa (rojo), que son los
llamados colores primarios. La combinación de éstos da origen a los otros 3
colores, a saber, Verde, Naranja (oro rubí) y Violeta.


Bibliografía:
1. Los Siete Rayos . De la Colección Conny Méndes. Editorial Lacónica
2. Edición del Grupo Metafísico Serapis Bey, Panamá
3. Prácticas de las Llamas. Ediciones FELC |