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EL PODER DE LA ORACIÓN |
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Parte 2: La oración es contacto con Dios
Se sabe que,
en el interior de la criatura humana, están el Poder Infinito y la Sabiduría
Infinita, o, en otras palabras, está Dios, el Padre, el Yo Mayor, la Fuente de
la Vida, la Presencia Divina, la Energía Superior, la Luz Infinita, el Espíritu
Santo.
No
importa el nombre que se le
dé a esa Presencia, lo que importa es el reconocimiento de esta verdad.
Jesús decía que dentro de cada uno
está el Padre: “ Y tú, cuando ores, entra en tu secreto y ora a tu Padre, que
está en el secreto. ¡ Y tu Padre, que ve lo oculto, te recompensará!.
El secreto es su interior.
Huberto Rohden, en su
libro Jesús Nazareno, escribió: " La oración es un despertar del Padre en el
Hombre, una realización de Dios en el Hombre, una conscientización de la
presencia de Dios en el Hombre".
Pero
qué Dios ese que está en mi?
Muchas veces cuando se habla de lo Divino, el Ser
Humano no puede intentar comprender algo infinito dentro de una menta finita.
Si poco o
nada sabe sobre el origen de la mariposa, de la gallina, del huevo, de la
energía eléctrica, de la vida de un pajarito, que son seres con los cuales está
en contacto permanente y pertenecen a las dimensiones materiales de su
mundo, ¿
cómo podremos abarcar a Dios en su razonamiento?
Sería lo mismo que querer que una
gota de agua contenga todo el Océano Atlántico.
Como escribió Rajneesh: “ No
pregunte si Dios existe, pregunte si usted existe”.
Medita
tu realidad, tu
dimensión y , por cierto, tocará con la borla de su mano los límites del
Infinito. Pero jamás alcanzará el todo del Infinito.
Podemos
reconocer a Dios a través de nosotros mismos.
Masaharu Taniguchi escribió que “
hoy, como mañana, el espíritu de Dios está eternamente dentro de usted,
orientándolo y vivificándolo”.
El contacto
con
tu
Dios interior es hecho a través de la oración. Este es el lenguaje de la
religión. Cualquier pensamiento o palabra o imagen dirigido a Dios se llama
oración.
Así escribió Catherine Ponder: “
La plegaria es el método de pensamiento que une a Dios y al
hombre”.
Pensar, hablar, imaginar,
redactar, cantar, soñar, desear, pedir , son actos mentales. Sin embargo, este
pensar, hablar, imaginar, redactar, cantar, soñar, desear, pedir, dirigiéndose a
Dios, se llama oración.
Las leyes de la mente y las Leyes Divinas tienen el mismo origen: D
I O S.
La oración
es Energía
Muchas veces
he dicho que el pensamiento es energía.
Existen
inclusive aparatos para medir la energía que irradia el pensamiento.
La palabra es
una forma de pensamiento.
La idea es
una forma concentrada de pensamientos.
La
imaginación es una forma de pensamiento.
La oración es
una forma de pensamiento. Por lo tanto, la oración es , antes que nada, energía
mental.
Como la
oración encierra contenido espiritual, queda claro que la plegaria contiene
energía mental y espiritual.
Como también
se sabe que la plegaria es contacto con Dios, se ve en ella
la energía multiplicada al Infinito.
Taniguchi
escribió: “ Aún cuando todo parece estar en tinieblas, no habrá ninguna
preocupación ni temor si reconocemos que dentro de nosotros existe una fuerza
infinita. A mi oración le responden el Cielo y la Tierra”.
La plegaria,
dijo Rajneesh, es ese emerger en la energía.
Ese estado
interiorizante de la oración es contacto con la Luz, y luz es energía. Por eso,
el aura de una persona que ora se ilumina.
Se puede,
inclusive, ver un halo de luz en los grandes místicos, en los santos.
Esa energía
que brota y regresa a ti,
en la oración, puede ser irradiada hacia otra persona, cuando tu
plegaria se dirige hacia ella.
No hay
barreras que impidan el flujo de esa energía. Tu
oración por alguien enfermo es una gran proyección de energía superior hacia esa
persona.
La oración
es Amor
El
famoso poeta Samuel Coleridge dijo cierta vez: “Reza mejor quien ama mejor”.
El Maestro
Jesús resumió toda la ley y los profetas en una sola palabra: “AMOR”.
Por lo tanto,
amar es la más perfecta oración.
Es fácil
llegar a la comprensión de esta verdad.
Estado de
amor es estado de felicidad y estado de felicidad es estado interior de reino de
los Cielos.
En la oración
se produce la comunicación entre el Padre y el hijo, y esta comunicación es
amor. Aunque usted esté orando por alguna persona, o pidiendo alguna cosa, su
plegaria está dirigiéndose al Padre y, por eso, es un contacto entre hijo y
Padre. Este contacto es amor.
La oración,
que es amor en su esencia, no contiene el odio, la rabia, los celos, la envidia,
la tristeza, ni cualquier tipo de maldad. El amor, por lo tanto, ya es perdón.
El amor es la
luz y en la luz no hay tinieblas.
Ahora
podrás comprende que la legítima oración es un acto de
amor, así como amar es orar.
El amor es la
oración más elevada.
¿Adónde son enviadas las oraciones?
La nueva forma en que concebimos actualmente el
Universo y la psique humana deja obsoletas las creencias bíblicas sobre la
existencia de un Dios que está "afuera" de nosotros y recibe nuestros ruegos
como si fuera un satélite de comunicaciones. Hoy sabemos, notamos e intuimos que
ese Dios intermediario está íntimamente conectado con nuestra conciencia, por lo
que el factor divino de la plegaria es interior y no exterior. Precisamente por
ello la oración no siempre necesita ser pensada, puede ser inconsciente o tener
lugar, incluso, en sueños.
A Dios no se llega en un día ni
en más tiempo, porque en tu corazón es donde reside su Templo. Astelar


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