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LOS MAESTROS ASCENDIDOS: KWAN YIN |
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¿Quién es Kwan Yin?
Es
una Maestra Ascendida, conocida como la "Diosa del Amor"
o "Diosa de la Misericordia" en China, donde tiene su templo
llamado "Templo de la Misericordia" que se localiza etéricamente
cerca de Pekín. Ella forma parte del Tribunal Kármico,
que es el que se encarga de examinar todo lo que hay en el mundo del
aspirante a encarnar, evaluarlo, y así destinar esa alma a
la esfera donde recibirá instrucción y ayuda entre una
reencarnación y otra.
Invocación
de Kwan Yin
Mensaje
de la Maestra Kwan Yin
Hermanos,
les habla Kwan Yin.
Escuchen estas
palabras que van dirigidas a lo más interno de su ser,
hágalas suyas porque es la voz de su propio ser espiritual:
Yo soy la
Luz del mundo, soy un ser que ha venido de Luz, vive en la Luz
y crea la Luz.
Adonde quiera
que voy, yo soy las manos de Dios trabajando en la Tierra, y soy
inspirado por la Voluntad Divina.
Soy impulsado
por la Fuerza Divina y estoy trabajando en el Plan Divino.
Yo soy un
miembro activo de la Hermandad Blanca y estoy apoyado por todos
los miembros de la Jerarquía, y estoy trabajando en un
proyecto específico de la Jerarquía.
Yo
soy parte del nuevo grupo de servidores del mundo, yo soy parte de una
cadena de Amor y de buena voluntad que se extiende por todos los rincones
del planeta.
Yo soy la punta
de lanza para llegada a la tierra de los Maestros de la Jerarquía.
Yo soy una antena
cósmica que se abre hasta el infinito para recibir las Bendiciones
del Altísimo.
Yo soy un emisor
de todas esas energías que estoy recibiendo para multiplicarlas
por donde quiera que vaya y hacerlas llegar a los lugares más
inusitados.
Yo soy la palabra
que sana, las manos que ayudan, los pies que dirigen, la mirada que
salva.
Yo soy el microcosmos
en acción, soy la red que comunica al hombre con Dios, soy el
vinculo de fraternidad en donde se funden todos los seres humanos.
Yo soy la luz del
mundo, el aniquilador de la oscuridad y la confusión, el guerrero
de la luz, el que alumbra sin dar sombras, la roca firme en donde se
apoyan las embarcaciones de la Vida.
Yo soy la sonrisa
que alienta, el brazo que consuela, y soy el hijo de Dios en la Tierra.
Lleven esta oración
siempre con ustedes, mis bendiciones quedan eternamente en sus vidas.
Que así
sea.
Julio 31, 1994

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