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LOS MAESTROS ASCENDIDOS: JESÚS EL CRISTO |
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¿Quién es Jesús el Cristo?
Jesús,
también conocido como Jesucristo y en Oriente como Isa, Jeshua,
Yusup Asap, etc, es el Maestro Ascendido responsable del proceso de
ascensión del planeta Tierra.
En estos
momentos su tarea consiste en regresar en canalización para ofrecernos
un conjunto de instrucciones e información que es práctica
para nosotros desde su perspectiva de haber estado aquí antes
él mismo. Jesús reveló a un monje japonés
las bases de la práctica del Reiki
y es la voz que ha sido
canalizada por una psiquiatra estadounidense que recibió el texto
íntegro de Un Curso de Milagros.
Sólo Tú puedes privarte a Ti mismo de algo
Sólo
tú puedes privarte a ti mismo de algo. No
resistas este hecho, pues es en verdad el comienzo de la iluminación.
Recuerda
también que la negación de este simple hecho adopta
muchas formas, y que debes aprender a reconocerlas y a oponerte
a ellas sin excepción y con firmeza.
Este
es un paso crucial en el proceso de re-despertar.
Las
fases iniciales de esta inversión son con frecuencia bastante
dolorosas, pues al dejar de echarle la culpa a lo que se encuentra
afuera, existe una marcada tendencia a albergarla dentro.
Al
principio es difícil darse cuenta de que esto es exactamente
lo mismo, pues no hay diferencia entre lo que se encuentra adentro
y lo que se encuentra afuera.
Jesucristo
Un
Curso de Milagros (11:4:4)
¿Qué
es Un Curso de Milagros?
Un Curso de Milagros
es una canalización dictada por el Maestro Ascendido Jesucristo
a la psicóloga estadounidense Helen Schuman. Está
dividido en tres partes:
1. El Libro de Texto, que consta de 31 capítulos a
lo largo de los cuales se exponen los conceptos en los que se basa
el sistema de pensamiento del Curso.
2. El Libro de Ejercicios, que contiene 365 ejercicios,
uno para cada día del año, destinados a poner en práctica
el sistema de pensamiento del Curso.
3. El Manual para el Maestro, que responde a diferentes preguntas
y clarifica algunos términos utilizados en el Curso.
Introducción
a Un
Curso de Milagros
Este
es un curso de milagros. Es un curso obligatorio. Sólo el momento
en que decides tomarlo es voluntario. Tener libre albedrío no quiere
decir que tú mismo puedas establecer el plan de estudios. Significa
únicamente que puedes elegir lo que quieres aprender en cualquier
momento dado. Este curso no pretende enseñar el significado del
amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar.
Pretende, no obstante, despejar los obstáculos que impiden experimentar
la presencia del amor, el cual es tu herencia natural. Lo opuesto al amor
es el miedo, pero aquello que todo lo abarca no puede tener opuestos.
Este
curso puede, por lo tanto, resumirse muy simplemente de la siguiente manera:
Nada
real puede ser amenazado.
Nada irreal
existe.
En
esto radica la paz de Dios.
¿Cuál
es el objetivo de Un Curso de Milagros?
Restaurar la realidad
en tu mente para llevarla de vuelta a donde siempre ha estado, a Dios.
Esto sólo se logra reemplazando el sistema de pensamiento del ego
que te mantiene atado a la ilusión de creer que es posible estar
separado de Él y que lo estás. Este curso no tiene otro
propósito que enseñarte que el ego es algo increíble
y que siempre lo será. (7:8:4)
El objetivo del plan de
estudios, independientemente del maestro que elijas [la Voz de Dios o
la voz del ego], es: "Conócete a ti mismo". No hay nada
más que buscar. Todo el mundo anda buscándose a sí
mismo y buscando el poder y la gloria que cree haber perdido. (8:3:4)
¿Qué
es el Ego?
Su existencia depende
de tu mente porque el ego es una creencia tuya. El ego no es más
que una confusión con respecto a tu identidad [...] No le tengas
miedo al ego. Él depende de tu mente, y tal como lo inventaste
creyendo en él, puedes así mismo desvanecerlo dejando de creer
en él [...] Cuanto más aprendas del ego más te darás
cuenta de que no se puede creer en él. (7:8:4)
¿Cómo
podemos librarnos del Ego?
Librarse uno de la
culpabilidad es lo que deshace completamente al ego. No hagas de nadie
un ser temible, pues su culpabilidad es la tuya, y al obedecer las
severas órdenes del ego, atraerás su condena sobre ti mismo
y no podrás escapar del castigo que él inflinge a los que
las desobedecen. El ego premia la fidelidad con dolor, pues tener fe en
él es dolor. Y la fe sólo se puede recompensar en función
de la creencia en la que se depositó [...] Tú no crees que
el Hijo de Dios es inocente porque ves el pasado, pero no lo ves a él.
Con igual facilidad podías haberlo liberado del pasado y haber
eliminado de su mente la nube de culpabilidad que lo encadena a él.
Y en su libertad habrías encontrado la tuya. (13:9:2)
¿Por qué
no percibimos la realidad?
Toda visión comienza
con el que percibe, que es quien determina lo que es verdad y lo que es
falso. Y no podrá ver lo que juzgue como falso. Tú que deseas
juzgar la realidad no puedes verla, pues en presencia de juicios la realidad
desaparece. (13:7:5)
La negación de
por sí no tiene ningún poder, pero tú puedes conferirle
el poder de tu mente, el cual es ilimitado. Si lo utilizas para negar
la realidad, ésta desaparece de tu conciencia. Es imposible apreciar
la realidad parcialmente. Por eso es por lo que, cuando niegas pare de
ella pierdes la concienciad e toda ella. (7:7:1)
¿Qué
es la percepción?
Cuando crees en algo,
haces que sea real para ti. (7:6:7) Es imposible no creer en lo que ves,
pero es igualmente imposible ver lo que no crees. La percepción
se construye sobre la base de la experiencia, y la experiencia conduce
a las creencias. La percepción no se estabiliza hasta que las creencias
se cimientan. De hecho pues, lo que ves es lo que crees. Eso es lo que
quise decir con: "Dichosos los que sin ver creyeron", pues aquellos
que creen en la resurrección la verán. La resurrección
es el triunfo definitivo de Cristo sobre el ago, no atacándolo
sino trascendiéndolo. Pues Cristo ciertamente se eleva por encima
del ego y de todas sus "obras" y asciende hasta el Padre y Su
Reino. (11:6:1)
¿Qué
es Cristo?
Cristo es el Hijo de Dios
que no está en modo alguno separado de Su Padre y cuyos pensamientos
son tan amorosos como el Pensamiento de Su Padre, mediante el cual fue
creado. (11:8:9)
Cada Hijo de Dios es uno
en Cristo porque su ser está en Cristo, al igual que el de Cristo
está en Dios. (12:6:6)
¿Qué
es la luz?
El entendimiento es luz,
y la luz conduce al conocimiento. (5:3:7)
¿Qué
es el miedo?
El miedo es un síntoma
de tu profunda sensación de pérdida. Si al percibirlo en
otros aprendes a subsanar esa sensación de pérdida, se elimina
la causa básica del miedo. (12:1:9)
¿Qué
es el amor y cómo lo interpreta el ago?
El amor es lo único
que se puede conocer, ya que sólo el amor es real, y por lo tanto,
sólo el amor tiene sentido. (7:6:6) El ego está seguro de
que el amor es peligroso, y ésta es siempre su enseñanza
principal. Nunca lo expresa de ese modo. Al contrario, todo el que cree
que el ego es la salvación parece estar profundamente inmerso en
la búsqueda del amor. El ego sin embargo, aunque alienta con gran
insistencia la búsqueda del amor, pone una condición: que
no se encuentre. Sus dictados, por lo tanto, pueden resumirse simplemente
de esta manera: "Busca pero no halles". Esta es la única
promesa que el ego te hace y la única que cumplirá. Pues
el ego persigue su objetivo con fanática insistencia, y su juicio,
aunque seriamente menoscabado, es completamente coherente. La búsqueda
que el ego emprende está por lo tanto, condenada al fracaso. Y
como te enseña también que él es tu identidad, su
consejo te embarcará en una jornada que siempre acaba en una percepción
de auto-derrota. Pues el ego es incapaz de amar, y, en su frenética
búsqueda de amor, anda en pos de lo que teme encontrar.(12:4:2)
¿Qué
es la muerte?
La muerte es un intento
de resolver conflictos no tomando ninguna decisión. Al igual que
todas las demás soluciones imposibles que el ego propugna, ésta
tampoco resultará [...] Cuando tu cuerpo, tu ego y tus sueños
hayan desaparecido, sabrás que eres eterno. Tal vez piensas que
esto se logra con la muerte, pero con la muerte no se logra nada porque
no es nada. Todo se logra con la vida, y la vida forma parte de la mente
y se encuentra en la mente. (6:5:1)
¿Qué
es la salvación?
La salvación es
para la mente y se alcanza por medio de la paz. La mente es lo único
que se puede salvar y sólo se puede salvar a través de la
paz. Cualquier otra respuesta que no sea amor, surge como resultado de
una confusión con respecto a "qué" es la salvación
y a "cómo" se alcanza, y el amor es la única respuesta.
Nunca te olvides de esto y nunca te permitas creer, ni por un solo instante,
que existe otra respuesta, pues de otro modo te encontrarás forzosamente
entre los pobres, quienes no han entendido que moran en la abundancia
y que la salvación ha llegado. (12:3:5)
¿Qué
es el Espíritu Santo?
El Espíritu Santo
es la respuesta de Dios a la separación. (5:2:2)
El Espíritu Santo es el Maestro Perfecto. (5:4:10) Es la Mente
de Cristo, la cual es conciente del conocimiento que yace más allá
de la percepción (5:1:5)
El Espíritu Santo
es tu fortaleza porque sólo te conoce como espíritu. Él
es perfectamente conciente de que no te conoces a ti mismo y perfectamente
consciente de cómo enseñarte a recordar lo que eres. Puesto
que te ama, te enseñará gustosamente lo que Él ama,
pues su voluntad es compartirlo. Dado que se acuerda de ti continuamente,
no puede dejar que te olvides de tu valía. Pues el Padre jamás
cesa de mantener vivo en Él el recuerdo de Su Hijo, y el Espíritu
Santo jamás cesa de mantener vivo en el Hijo el recuerdo de su
padre. Dios está en tu memoria por causa de Él. Tú
decidiste olvidar a tu Padre, pero eso no es realmente lo que quieres
hacer, y por lo tanto, puedes decidir de otra manera. Y tal como yo decidí
de otra manera, tú también puedes hacerlo. (12:6:2)
¿Cuál
es la misión del Espíritu Santo?
La misión del Espíritu
Santo es abrirle los ojos a los ciegos, pues Él sabe que no han
perdido su visión, sino que simplemente duermen. Él los
despertará del sueño del olvido y los llevará al
recuerdo de Dios. (12:6:2)
¿Por qué
necesito la guía del Espirito Santo?
Elegir implica que la
mente está dividida. (5:2:6) Tienes problemas de aprendizaje en
un sentido muy literal. Ciertas áreas de tus facultades para aprender
están tan deterioradas, que sólo puedes progresar bajo una
dirección clara, precisa y consistente, suministrada por un Maestro
que pueda trascender tus limitados recursos. Él se convierte en
tu Recurso, ya que por tu cuenta no puedes aprender. Es imposible aprender
nada en la situación de aprendizaje que te has puesto a ti mismo,
y es obvio que en esta situación necesitas un Maestro especial
así como un programa de estudios especial [...] pues no sabes
cuál es el significado del amor y esa es tu limitación.
(12:5:5 )
¿Por qué
no me enseña directamente Dios?
Dios no enseña,
pues enseñar implica una insuficiencia que Dios sabe que no existe.
Dios no está en conflicto. El propósito de enseñar
es producir cambios, pero Dios sólo creó lo inmutable. La
separación no fue una pérdida de la perfección, sino
una interrupción de la comunicación. La voz del ego surgió
entonces como una forma de comunicación estridente y áspera.
Esto no podía alterar la paz de Dios, pero sí podía
alterar la tuya. Dios no la acalló porque erradicarla habría
sido atacarla. Habiendo sido cuestionado, Él no cuestionó.
Él simplemente dio la Respuesta. Su Respuesta es tu Maestro. (6:4:12)
¿Qué
es el cuerpo?
Dios no creó el
cuerpo porque el cuerpo es destructible, y, por consiguiente, no forma
parte del Reino. El cuerpo es el símbolo de lo que crees ser.
Es a todas luces un mecanismo de separación y por lo tanto no existe.
El Espíritu Santo, como siempre, se vale de lo que tú has
hecho y lo transforma en un recurso de aprendizaje. (6:5:2)
¿Cómo
puedo regresar a la mente de Dios?
Tu mente y la de Dios
son una. Negar esto y pensar de otra manera ha conservado a tu ego intacto,
pero ha dividido literalmente a tu mente. Examina honestamente qué
es lo que has pensado que Dios no habría pensado, y qué
no has pensado que Dios habría querido que pensases. Examina tanto
lo que has hecho como lo que has dejado de hacer, y cambia entonces de
mentalidad para que así puedas pensar con la Mente de Dios. Esto
puede parecer difícil pero es mucho más fácil que
intentar pensar al revés de como piensa Él. (4:4:2)
[...] tienes que aprender
a cambiar de mentalidad respecto a tu mente. Sólo así puedes
aprender que tu mente es inmutable. El verdadero aprendizaje es constante
y tan vital en su poder de producir cambios que un Hijo de Dios puede
reconocer su propio poder en un instante y cambiar el mundo en el siguiente.
Ello se debe a que al cambiar de mentalidad, produce un cambio en el instrumento
más poderoso que jamás se le haya dado para cambiar (7:5:7)

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