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CURSO GRATUÏTO: EXPRESIÓN DE LAS EMOCIONES |
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Clase 8:
Expresión de emociones
Ya habrán notado que dentro de las emociones auténticas hay algunas que son
placenteras y otras que son desagradables.
Dentro de las primeras están la alegría y el afecto y dentro de las segundas la
tristeza, la rabia y el miedo.
También se sabe que las personas tendemos a buscar el placer y a alejarnos del
displacer. Esto no está mal pero hay situaciones donde lo más sano es sentir y
expresar una emoción auténtica desagradable. No es bueno evitarlas siempre y
tampoco es posible.
De hecho si recorremos nuestra historia personal comprobaremos que en los
momentos dolorosos de nuestra vida hemos crecido mucho y hemos descubierto
recursos y fortalezas ocultos dentro nuestro hasta entonces.
Pero a veces por querer evitar el sufrimiento vivimos una vida a medias porque
también vivimos a medias los momentos plenos. Hay muchas personas que dicen que
no quieren enamorarse por miedo a sufrir después si las cosas no funcionan, con
esta idea es probable que uno no sufra pero tampoco que sienta afecto o se deje
querer.
En general si una persona tiene miedo a sentir rabia o tristeza estará bloqueada
también para sentir alegría, placer y afecto.
Parecería ser entonces que las emociones son como una manifestación interna que
tiene que ser expresada como parte de nuestro ser y esta expresión pugna por
salir a la superficie de cualquier manera. En otras palabras es imposible
reprimir las emociones, estas necesitan expresarse si no adecuadamente a través
de alguna emoción sustitutiva aprendida en la infancia con un costo extra que
luego veremos o en otros casos a través de síntomas físicos.
Decíamos que las emociones sustitutivas tienen un costo extra porque al no
expresar lo que uno realmente siente y encubrirlo hace que se acumulen o
coleccionen emociones como si fueran estampillas, que con el tiempo se canjean
todas juntas. Por ejemplo un hombre no expresa lo que le molesta a su mujer y
cuando acumuló las suficientes evidencias o “estampillas” directamente se
separa.
Algunos beneficios de la expresión de las emociones auténticas son:
· Incrementar la salud mental y física
· Aumentar la autoestima
· Hacer frente a situaciones conflictivas
· Aumentar la autoconciencia (tener mas conciencia de uno mismo, de sus
pensamientos y sentimientos)
· Mejorar e incrementar las relaciones interpersonales
· Poner límites adecuados e imponer mi autoridad
· Poder manifestar mi enojo adecuadamente
· Cortar los vínculos nocivos
· Tener mayores logros en todas las áreas.
Ahora bien, y para finalizar, dijimos que en la infancia se aprende a expresar
determinadas emociones y a reprimir otras, diremos entonces ahora que si algo se
puede aprender entonces también se puede reaprender. De una manera más adecuada
y saludable, pudiendo liberar el desarrollo de todo nuestro potencial.
Imagino que ya se habrán preguntado y si no es el momento de hacerlo: ¿Cuál es
la emoción auténtica que más me cuesta expresar? ¿Cuales son las emociones
sustitutivas que siento más frecuentemente? ¿Cómo pienso que aprendí esta manera
de expresarme?
La primera tarea es el auto observación: detectar qué se siente ante un hecho,
pasando luego a averiguar porqué. Hay varias técnicas para aprender a expresar
adecuadamente las emociones (por ejemplo poder expresar enojo sin ser
agresivos).
Pero básicamente deberemos
empezar a darnos a nosotros mismos los permisos internos para expresar las
emociones que más nos cuestan.
FIN DEL CURSO


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