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CURSO GRATUÏTO: LOS CUENCOS SAGRADOS |
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Clase 6: Un corazón abierto y una mente
abierta

Merece la pena repetir que los cuencos cantores
pueden dar acceso a un campo ilimitado de posibilidades tanto experimentado con
ellos como a través de sus efectos internos. Esto no es como decir que es
necesario, o incluso deseable viajar a través de este campo en tantas
direcciones como sea posible. Primero, el cuenco cantor es algo que debemos
disfrutar, sin motivos ocultos.
Las ideas preconcebidas de experiencias
posibles sólo serán un obstáculo para lo que ocurra realmente. Si estás
impaciente por descubrir algo, puede llevarte mucho más tiempo
Esto significa que quien espera mucho del
sonido hará los descubrimientos más grandes no esperando nada de él. Un corazón
abierto y una mente abierta son, en última instancia, las señales fiables del
sendero que lleva al interior (tanto dentro del sonido como de ti mismo). ando
oyes o experimentas algo, de cualquier forma, es importante que tomes nota de la
experiencia la sientas y luego la dejes ir. No le des un gran valor. No saques
conclusiones particulares.
Recuerda que todos cambiamos y por ello el
sonido nos influye de forma distinta. La mayoría de los fenómenos que has
experimentado, se volverán a producir. Si no es así, al menos habrás disfrutado
de ellos sin quedar prendado, dejando el camino abierto a más experiencias.
Herramientas
Los cuencos cantores producen sus tonos de
formas diferentes. La primera cosa que necesitas es un "mazo para golpear
gongos". El tamaño del mazo depende del cuenco que vayamos a golpear. No hay una
guía especial para esto.
Los "mazos de gongos" son palos para golpear
instrumentos de percusión, sobre todo los recubiertos de fieltro o lana. Se
trata de algo arbitrario y erróneo, ya que cada cuenco tiene sus propios
requerimientos. Un cuenco puede sonar mejor con un palo más ligero, mientras que
otros necesitan uno más pesado.
Como regla, un mazo de gongo grande producirá
toda la riqueza de sonido de un cuenco grande, mientras que es preferible
utilizar mazos pequeños para cuencos más reducidos. De hecho, se pueden utilizar
mazos diferentes con un solo cuenco. Cada mazo producirá un sonido distinto del
rango de la nota básica y de sus propias armonías. Aparte de los ya conocidos
mazos cubiertos con fieltro, lana, corcho, cuerda o madera, se pueden utilizar
las propias manos como instrumentos de percusión el reverso de la mano, los
dedos, las uñas...
Si te gusta experimentar, puedes intentar
utilizar casi todo como mazo. Puedes utilizar un único mazo o dos de la misma
forma. Si das rienda suelta a tu ingeniosidad y tu gusto por tocar los cuencos
cantores, descubrirás muchas sorpresas. Otra forma de hacer sonar el cuenco es
frotarlo con un palo duro por el borde del canto del cuenco. Esto produce un
efecto similar al de frotar un dedo mojado por el canto de un vaso de cristal.
Un tono cantor completo se podría escuchar y poco a poco aumentará el volumen.
Por esto responden al término de cuencos cantores.
Según algunas autoridades, los chamanes de los
Himalayas también utilizan los cuencos antores para producir un sonido cantor.
Lo mejor es frotarlo con un palo redondo o porra de madre dura. Otra vez, cuanto
más fino sea el palo, más alto será el tono que se produzca. Por esto mismo, lo
mejor es usar un palo bastante fino con los cuencos más pequeños de alto tono.
Es muy difícil utilizar bien, palos delgados con cuencos grandes. La vibración
del canto de un cuenco grande puede ser tan fuerte que el palo empiece a bailar
y esto puede resultar en un desagradable sonido castañeante.
Este castañeo se puede evitar de varias
maneras. Puedes presionar firmemente y con fuerza contra el canto del cuenco
mientras lo mueves para que el palo no golpee incesantemente. También se puede
utilizar un palo más grueso. El mazo de un mortero de madera grande sería muy
apropiado. Finalmente, hay otra técnica con la que no hay que frotar el palo
alrededor del canto del cuenco, sino que consiste en frotar sólo un poco hacia
adelante y hacia atrás en un trocito del canto. A menudo es más fácil utilizar
este método para producir un tono cantor en un cuenco grande. Con todos estos
métodos, la presión y la rapidez con la que se frote el cuenco, influirá en el
sonido y en la intensidad del tono que se produzca.
El penetrante sonido cantor que se crea al
frotar el cuenco se debe al hecho de que de esta forma una de las armonías se ve
acentuada y desarrollada. Para evitar que el sonido de la madera contra el metal
se vuelva desagradable muchos poseedores de cuencos ponen cinta adhesiva en los
palos por aquellas partes que tocan el cuenco. Esta cinta debe ser fuerte y
suave para evitar sonidos hirientes y para que no se levante al frotarla contra
el cuenco. El plástico, como el que se utiliza para forrar libros, da muy buen
resultado.
Todo esto muestra que nada es imposible. Muchas
personas fabrican sus propios palos para sus cuencos. He visto palos hechos de
batas de francha alrededor de una cuerda dura, palos hechos de una larga tira de
fieltro hervido en almidón y luego atado fuertemente a un palo. Otros palos se
cubren con el tubo del interior de la bicicleta o se fabrican con el mango de
madera de una sartén. Personalmente, a veces utilizo el tenedor de una pala de
servir ensalada de madera de teca, el cual si se utiliza con cuidado, produce un
tono maravilloso, alto y limpio en mi cuenco.
Uso terapéutico
Los cuencos cantores tienen un inconfundible
efecto sobre las personas. Debido a esto, se utilizan cada vez más con fines
terapéuticos. Sólo podemos pensar, pues no lo sabemos con seguridad, lo que los
originales creadores y usuarios de estos cuencos, quienesquiera que fueran,
podrían creer sobre ellos. Aunque nuestra forma holísticade pensar no distingue
entre el cuerpo y el espíritu todavía encontramos difícil no diferenciar e
ignorar los procesos del pensamiento analítico al que estamos tan acostumbrado a
usar. Era un acercamiento no basado en ideas intelectuales ni redescubiertas,
sino que estaba sin formar e intacto. Era un acercamiento natural experimentado
de una forma muy simple. Hoy en día no podemos seguir pensando así; no
deberíamos intentar hacerlo como ellos. Todo lo que podemos hacer es seguir
nuestro propio sendero, a la vez que aprender de las viejas tradiciones.
Cualquiera que sienta la necesidad e intención
de trabajar con cuencos cantores en beneficio de otros (como terapeutas del
sonido o en combinación con otras técnicas), siguiendo su propia ruta de
descubrimiento dentro del sonido y de sus efectos en el cuerpo y en el alma,
puede investigar sobre las diferentes maneras de trabajar que los terapeutas del
sonido ejercen y también siendo tratado por ellos. Cualquier persona interesada
en el sonido pero que no quiera tener un cuenco cantor propio puede darse cuenta
de que un tratamiento con sonido o un concierto o demostración es una buena
introducción a los funcionamientos y trabajos del sonido.
Los terapeutas del sonido a veces tienen
talleres en los que se examina la percepción del sonido y las formas en las que
funciona, muy profundamente. En estas sesiones, las personas animadas por los
mismos sentimientos se conocen y pueden trabajar juntas en el camino del
aprendizaje. Pueden ponerse de acuerdo para utilizarse los unos a los otros como
objetos después del taller para descubrir e intentar más cosas juntos. Más
tarde, aquellos que se sientan lo suficientemente llenos de confianza, pueden
ir, poco a poco, contando lo que han aprendido a sus familiares y amigos. Para
el proceso de enseñanza es muy importante elegir a voluntarios que estén
preparados para contar lo que experimentan en cada estado. De esta forma los
terapeutas pueden juzgar lo que pasa y los efectos que causa. Como última fase,
cuando se trata a pacientes "oficiales" no siempre es posible preguntarles lo
que sucede y lo que experimentan. Mucha gente no puede describir sus
experiencias o prefieren asimilarlas en silencio. Es ésta la razón por la que la
exploración y la práctica son tan importantes en la terapia de sonido como en
cualquier otra técnica terapéutica.
FIN DEL CURSO


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