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CURSO GRATUÏTO: LOS CUENCOS SAGRADOS |
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Clase 1:
Piedras sonoras y cuencos fuente
En Asia, el uso de objetos sonoros
es muy antiguo. Por ejemplo, los emperadores chinos tenían derecho a las
"piedras sonoras" más hermosas piedras duras, como el jade, que producen un
sonido vibrante cuando se las golpea. El primer gran emperador reinó desde
12.000 a.C. Existen documentos de una cultura de la Edad de Bronce en China por
el año 1.600 a.C., y hallazgos arqueológicos del norte de Tailandia sugieren que
el bronce su usaba ya allí unos 2.000 años antes. Dichos descubrimientos sólo
muestran que se fabricaban artículos de bronce desde tan temprano, pero
únicamente cuando se encuentren objetos más antiguos será posible decir con
cuanta anterioridad en la historia se ha trabajado el bronce. Está claro que en
el siglo VI a.C. China estaba muy avanzada en la manufactura de aleaciones de
metal y en los trabajos con metales, con los que hacían campanas perfectamente
templadas. Es difícil decir cuantas de estas campanas se fabricaron antes de esa
fecha, hasta que nuevos descubrimientos nos lo permitan. Es obvio que ninguna
cultura pueda repentinamente, de un día para otro, fabricar una campana templada
que pese más de 45 Kg., dejando atrás una campana que produce dos tonos puros
diferentes, dependiendo del lugar donde se la golpee. Debe haber una historia
anterior. El estudio del sonido y los efectos de las vibraciones estaba tan
avanzado en el siglo V a.C. que los llamados "cuencos fuentes" se hicieron en
ese tiempo. Estos cuencos de bronce tienen unas formas y dimensiones muy
específicas. Cuando uno de estos cuencos se llena con la cantidad de agua
necesaria y las asas pegadas a un lado del cuenco se frotan de una forma
determinada con la palma de la mano, una fuente de agua fluye, y se produce un
sonido parecido a un canturreo.
Los cuencos se utilizan todavía en
Japón, por ejemplo, como campanas que reposan en el templo, pero sin el badajo.
Están fabricadas con una aleación de un metal negro producen un sonido corto y
más bien "seco". El sonido cantor de la aleación de varios metales se ha usado
intensivamente en muchos gongos diferentes encontrados en Asia.
El descubrimiento de que los
objetos de metal producen sonidos se realizó en todo el mundo, y con toda
seguridad, los cuencos pequeños de metal y con forma de casco se conocían ya en
el 1.100 a.C.
Con estos cuencos, puedes golpear
la "frente" junto al tabique nasal y el punto de la "sien" en el borde del
cuenco para producir dos tonos distintos con un intervalo de un tercio de tiempo
exactamente. Esto no es de ninguna manera una coincidencia. En el arte de los
armónicos cantantes (por ej., producir una nota más alta por encima de una nota
básica particular usando cavidades resonantes de la cabeza y el cuerpo) se ha
demostrado que el intervalo de un tercio produce el mismo resultado. Los
fabricantes de cuencos ya han descubierto que esto se debe a la forma de casco
de los cuencos; la distancia entre el "tabique nasal" y la "sien" produce un
tercio mayor. Estos cuencos son los objetos más antiguos que se pueden describir
como “cuencos cantores".


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