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CURSO GRATUÏTO: CROMOTERAPIA |
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Introducción
La historia del uso
del color tiene sus raíces en la antigua ciudad de Egipto. La terapia del color,
también conocida en nuestros días como cromoterapia, se utiliza a menudo en los
consultorios de algunos médicos como herramientas para la mejoría y el bienestar
de sus pacientes. Algunos otros profesionales y practicantes alternativos de la
salud, están utilizando los colores para equilibrar la energía, sea física,
emocional, espiritual o mental.
Muchos estudiosos,
investigadores y científicos que han profundizado en la teoría del color,
reconocen que los colores provocan reacciones emocionales en las personas.
Seguramente que tú mismo has podido experimentar que algunas reacciones y
actitudes varían según los colores que le rodean. El encanto por ciertos colores
puede muy bien ser una respuesta o acción de nuestra mente buscando un
fortalecimiento de alguna área que necesita ser reforzada.
Hay días en que nos
sentimos mejor usando ciertos colores y otros días usando otros, dependiendo de
la alimentación, ropa, pintura y decoración que nos rodea, etc. Recuerda que hay
colores en nuestro ambiente y entorno, que nos afectan favorablemente mientras
que otros nos provocan sentimientos negativos. Esto no es una casualidad. Los
colores afectan a los seres humanos.
El propósito de este
curso es brindarle una pequeña capacitación en el uso y aplicación de los
colores en todos los niveles de su vida, desde el físico hasta el emocional,
pasando por el estado mental. El conocimiento adquirido te ayudará a elevar tu
nivel de conciencia ante la influencia que los colores tienen en tu vida; y por
tanto aprendiendo a equilibrarte a ti mismo y a los demás.
Como te mencioné al
principio, la Cromoterapia es de un origen muy antiguo. Es una forma muy antigua
de tratamiento holístico, es decir, un tratamiento integral que ve al ser humano
como un ser físico, mental, emocional y energético.
En algunos escritos,
muy antiguos, se describen templos de curación de una forma circular con techos
cóncavos construidos de cristales entrecruzados que refractaban la luz conforme
pasaba a través de estos inundando el templo de colores. Alrededor de la
circunferencia del templo, los habitantes construían cuartos de curación
individuales que mantenían armonía con las puertas de cristal para llenarse de
energía con el color requerido. Estas habitaciones no solo se usaban para el
tratamiento de enfermedades sino también para curar problemas emocionales.
También hay
registros de arqueólogos que realizaron hallazgos en las construcciones de las
civilizaciones egipcias donde describen los lugares de vivienda majestuosamente
decorados con cantidad de colores. Los egipcios también creían que el uso de
brazaletes o anillos de diversos colores, detenía la pérdida de energía e
impedía que la persona adquiriera alguna energía negativa. En la india, un país
naturalmente vivo en colores, se utilizaban minerales y piedras preciosas de
diferentes colores para proporcionar las frecuencias de los colores necesarios a
fin de estimular la curación y el equilibrio emocional. Los antiguos templos
egipcios y griegos se adornaban con colores brillantes escogidos por sus efectos
sobre la mente y el cuerpo.
El palacio del rey
Jorge VI de Inglaterra fueron decorados con colores y tonalidades destinados a
aliviar las afecciones pulmonares del monarca. En el Tíbet y la India se usan
los colores desde hace siglos para que los monjes efectúen con mayor intensidad
su meditación.
Los antiguos griegos
fueron notables por sus practicas de curación. La ciudad de Heliopolis era
famosa por sus templos curativos, que estaban diseñados para refractar la luz
del sol de manera similar a los templos en la Atlántida y Egipto. El origen de
muchos de los antecesores de la medicina moderna fue ahí, incluyendo a
Hipócrates, un medico nacido en la isla de Cos que se cree siguió el sistema
curativo griego. En algunos de sus escritos se menciona la relación de los
colores con la salud. Por ejemplo: la SANGRE roja estaba relacionada con el
corazón, La BILIS amarilla con la vesícula, la BILIS negra con el cerebro y la
flema blanca con el hígado. Se ha sugerido que Hipócrates era alquimista y que,
como tal, usaba tanto el color como la magia en sus técnicas de curación. Para
producir el color, él debió haber trabajado con flores, emplastos de colores,
ungüentos y minerales.
Por ejemplo, estas
antiguas civilizaciones utilizaban el azul (que lo consideraban fresco y
relajante) para ayudar a disminuir la tensión nerviosa y regular el equilibrio
emocional, incluso lo llegaban a emplear en estados infecciosos, heridas y
quemaduras. El amarillo le daba energía a los músculos, estimula la mente,
aumenta el aprendizaje, y regula la introversión.
Con la llegada de la
era “Cristiana” o “Santa Inquisición”, las prácticas médicas de los colores se
consideraron paganas y prohibidas, obligando a que se ocultaran. La mayoría del
material escrito conteniendo la sabiduría ancestral de la terapia de colores se
perdió debido a esto. Solamente sobrevivió lo que pudo transmitirse de boca en
boca.
No fue sino hasta el
siglo VII que Avicena, originario de Persia, revivió la terapia de colores.
Tenia la reputación de ser un niño prodigio y escribió mas de 100 libros. El más
reconocido de sus libros en El Canon, donde hace referencia a sus propias ideas
y hallazgos acerca del uso de los colores para diagnóstico y tratamiento,
incluyendo sus observaciones sobre los efectos adversos que pueden producir.
Parece que ante todo usó los colores primarios: rojo, azul y amarillo. Observó
que el rojo aumentaba la presión sanguínea, mientras que el azul la bajaba. El
amarillo, afirmó, reducía la inflamación y el dolor. Para sus infusiones, usaba
flores y la luz del sol. Durante el Renacimiento, un excelente curandero que
integró los colores a su tratamiento fue Teophastus Bombastus von Hohenheim,
conocido como Paracelso. Él nació cerca de Zurich, era médico y desarrolló un
gran interés en la alquimia, la astrología y las ciencias ocultas. Su
perspectiva médica era holística. Su interés en la alquimia lo condujo a usar
hierbas, minerales y luz de colores en su práctica médica.
Junto con Darius,
otros pioneros investigaron el campo de la terapia con colores y experimentaron
con varias técnicas de aplicaciones. Algunos de estos pioneros documentaron
científicamente sus resultados, otros no, pero se demostró la poderosa fuerza de
colores, lo cual condujo a que más gente conociera la forma en que los colores
podían ayudarles.
Hoy en día sus
aplicaciones empiezan a abarcar gran número de posibilidades y usos. El nuevo
milenio, al cual hemos entrado, nos está abriendo otras posibilidades y
alternativas para conocer más a fondo muchos de los elementos que nos rodean.
El color del cielo y
muchos otros colores que nos rodean a diario, influencian nuestro humor y
nuestra conducta. El color tiene un efecto en cada
uno de nosotros.
El color es
una área fascinante para concentrarse en su estudio y observación. Y si me
acompañas a lo largo de este aprendizaje, podrás tener una nueva y útil experiencia
sobre esos colores que nos rodean diariamente. Los colores de nuestra ropa,
nuestros accesorios, oficinas, alfombras y hasta el plato en que comemos.


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