Cristal viene de Cristo. Los
Niños Cristal son niños pacificadores, vulnerables, que tienden a meterse
hacia adentro, incluso desconectándose lo mejor que pueden de los humanos,
haciéndolo lo mejor que pueden para sobrevivir en un mundo donde todavía no
encajan. Parece ser que llevan cuatro décadas encarnados preparando el camino
para el cambio... ardua tarea para ellos.
Para poder reconocer a un
Niño Cristal, las características más evidentes son las siguientes:
Son
extremadamente sensibles a todo su medioambiente: sonido, colores, emociones
negativas, olores, comida, productos químicos, la ropa que visten, la violencia,
la conciencia de grupo, las frecuencias electromagnéticas, destellos solares...
Si un Niño Cristal se encuentra en un entorno agresivo, desequilibrante, con
oscilaciones energéticas considerables y emociones exageradas, tienen a huir
física o psíquicamente, ya que es insoportable para ellos.
Tan
sensibles, que son profundamente vulnerables. Por este motivo pueden desarrollar
una personalidad aparentemente fuerte y agresiva que les protege del exterior.
Necesitan pasar tiempo en soledad, no viven bien en grupos pues pocos entienden
su necesidad de soledad. Cuando no se respeta su soledad, se desequilibran y
pierden la conexión con su Ser, que es la orientación que les mantiene unidos al
TODO.
Deben
entrar en comunión con la naturaleza y los elementos diariamente. El Espíritu de
la Naturaleza les ayuda a equilibrarse y limpia las energías no armoniosas que
les aturden profundamente. Las grandes ciudades, repletas de agresiones, ruidos,
poluciones, energías agresivas, desequilibrios... son hogueras donde su espíritu
vulnerable se quema sin remedio. Cuando están en y con la Naturaleza, ésta les
permite sentirse profundamente conectados a la esencia de la existencia, les
permite observar la belleza de la Creación, les permite sentirse plenos, les
permite agudizar los sentidos y llenar los pulmones de aire fresco necesario
para subsistir. La Naturaleza es su fuente de energía positiva y el Sol les
recarga las pilas, necesario para poder sobrevivir en un mundo como el nuestro.
Simplemente no entienden “La inhumanidad del Hombre hacia el Hombre”, guerra,
avaricia, codicia... pueden sentirse fácilmente abrumados por todo eso.
Acostumbran a llorar cuando ven las imágenes insensibles que los medios lanzan
de un mundo donde reina el caos en muchas ocasiones, y lloran cuando las escenas
emocionales aparecen en cualquier lugar. Lloran cuando no consiguen comprender
por qué el ser humano es como es. Sienten que el planeta Tierra podría ser un
lugar extraordinario, pero el exagerado EGO humano está acabando con él. No
comprenden las guerras, las violencias, los asesinatos, las agresiones, la
codicia, el hambre, la miseria, le crueldad, la mentira, la dureza, el poder
malentendido, la vulgaridad, el dolor, la falta de respeto, la falta de
educación... simplemente no comprenden cómo el ser humano puede ser, todavía,
tan primitivo y encima creerse el ser más inteligente y único existente del
Universo.
Retraerse, desconectar, protegerse si la vida es demasiado intensa. A menudo
piensan que esta existencia temporal es excesivamente dura y no consiguen
entender el sentido de estar aquí, aunque es entonces cuando recuerdan que ALGO
les pidió su ayuda.
Incluso
aunque normalmente son tranquilos, otros los admiran y se sienten atraídos por
ellos como un imán. Tendrán profundas y largas relaciones con humanos que les
ofrecen el amor incondicional que los Cristal saben que es el único amor
verdadero. Normalmente las personas que les conocen o rodean, sienten un
irresistible imán que les lleva hacia ellos. Una mezcla de respeto y temor que
les convierte en seres respetables y a la vez temidos por su gran verdad, amor,
honestidad y franqueza. Siempre mantienen el amor de las relaciones en sus
corazones, porque para ellos los seres humanos son muy importantes y los que se
han relacionado con ellos, más. Conocen, sin duda alguna, el AMOR VERDADERO.
Saben que existe porque lo han experimentado en otras dimensiones y porque ellos
SON amor verdadero. No comprenden el amor por conveniencia, ni el amor por
miedo, ni el amor por soledad, ni el amor por no responsabilizarse de uno
mismo, ni al amor por conseguir algo a cambio, ni el amor por vivir cómodamente,
ni el amor por hacer algo... para ellos el AMOR lo es todo, es el único camino
de entenderse y compartir, es el único camino de aprender y respetarse, es el
único camino de existir. Si no mantienen relaciones de AMOR VERDADERO, prefieren
vivir en soledad, dejando que la llama del amor se consuma.
Cuando
un Cristal te mira, es como si hubiera penetrado dentro de tu alma. No es como
sí, es que penetra dentro de tu alma. Un Cristal llega a las profundidades de tu
Ser cuando te mira y accede a ti por los ojos. Son las ventanas que le permiten
conocer y re-conocer a los suyos, son las ventanas por las que encuentra el Ser
escondido en cada persona para ayudarle a surgir de la profundidad.
Realmente necesitan muy poco de la crianza tradicional pues como son gentiles,
prudentemente son capaces de decirte lo que necesitan, lo que es bueno o lo que
no es bueno para ellos. Cuando son pequeños pueden decir “yo no puedo beber
alcohol ni tomar drogas” y nunca las tomarán. La educación tradicional está
fuera de sus esquemas. Pueden no tomar nunca drogas o alcohol o pueden llegar a
convertirse en verdaderos adictos en búsqueda de las experiencias de amor y
comprensión que necesitan tener y que no encuentran en una existencia de baja
vibración, en un mundo que no les permite la luz.
A menudo
evitan multitudes o centros comerciales. Demasiadas energías diferentes. No son
amigos de visitar lugares donde se aglomeran las personas. No encuentran el
sentido de hacerlo y las energías existentes les desequilibran sobradamente
hasta el punto de tener que alejarse.
Sienten
un amor profundo por los niños y los animales. Tienen una forma extraordinaria
de conectar con las criaturas de la Creación. Están plenamente seguros de que
los animales son seres energéticos, como ellos, y que merecen tanto respeto como
cualquier ser existente. Cuando toman conciencia de ello, son incapaces de comer
alimentos que sean el fruto de haber hecho sufrir a animales para ser comidos.
Se sienten perfectamente armonizados con los animales de la naturaleza,
llegándoles a amar con el mismo amor verdadero que pueden amar a un ser humano.
Cuando observan a los niños, saben que son grandes sabios en pequeños cuerpos,
por ese motivo se relacionan con los niños desde el respeto, el amor, la
comprensión y de igual a igual.
El agua
es muy beneficiosa para limpiarlos y calmarlos: baños, duchas, cascadas,
fuentes, lugares con agua y arenas... Necesitan el contacto con el agua tanto
como el aire que respiran. En ocasiones son verdaderos peces nadando en el agua
y se sienten muy armonizados en ella. Si no pueden estar en contacto con el
agua, se desesperan y pierden su equilibrio.
Requieren ropas cómodas de su elección, en colores y fibras naturales. Más allá
de la moda, necesitan vestirse con ropas que se armonicen con su piel. Se
sienten parte de su ropa y sienten a su ropa parte de ellos mismos, por lo que
desean vestirse con ropas de telas naturales que les recuerde a la belleza y
amor de la Naturaleza. No les importa ir a la moda o no, lo importante es
sentirse cómodo y agradablemente vestidos.
Requieren mucho agua pura y a menudo prefieren alimentos orgánicos frescos.
Acostumbran a comer mucha fruta, verduras, ensaladas, vegetales crudos... que
contienen mucho líquido y la naturaleza viva. Son especialmente amantes de las
grandes y exquisitas ensaladas compuestas de multitud de colores y sabores.
Extremadamente empáticos, hasta el punto de saber lo que un desconocido está
sintiendo. Para ellos saber y sentir lo del otro es tan fácil como sentir y
saber lo suyo. Tienen una capacidad intuitiva extrema, muy superior a la mayoría
y la utilizan sabiamente, es decir, sin necesidad de decirlo ni decirle a nadie
que saben lo que está pensando o sintiendo.
Miedo a
intimar, se sienten invadidos muy fácilmente, no respetados. Prefieren estar
solos que tener su “espacio personal corporal” descuidado. También evitan las
relaciones románticas por miedo a herir al otro si la relación termina. Son muy
vulnerables, así que se alejan de las personas dañinas que no comprenden su
sensibilidad y no son capaces de respetarla.
Hay una
inocencia, una falta de malicia, una pureza, debidas a la ausencia de ego en los
Cristal. Básicamente no necesitan el ego malentendido para relacionarse con los
demás y el mundo, y menos para posicionarse en él.
Pueden
necesitar ayuda para aprender a conectar con su energía. Lo pueden hacer a
través de actividades físicas, naturaleza, deportes, artes marciales, yoga o
baile.
Pueden
desbaratar aparatos eléctricos, radios, televisores, ordenadores...
Se
abstienen de mostrar emociones por miedo a su amplificación y perdida de
control, por eso pueden parecer impasibles o sin sentimientos. Son tan
respetuosos con sus sentimientos como con los de los demás, así que comprenden
el dolor que produce herirlos.
A menudo
tienen un metabolismo alto y son vegetarianos naturalmente. Personas con pocas
enfermedades o ninguna y una alimentación muy sana, en general.
Listos,
ven todas las posibilidades con un entendimiento instintivo de las leyes
espirituales y de cómo funciona todo. Son capaces de tener una comprensión
global de los acontecimientos hasta tal punto que si lo contarán parecerían
locos.
Tienen
una conexión limpia con el yo superior, accediendo naturalmente a su guía
superior, por esto saben la verdad de la Unidad espiritual. Es su estado
natural, básicamente.
Sanadores y pacificadores natos. A menudo tienen profesiones que son
espirituales o de ayuda.
Con
muchas habilidades. Muchísimas, tanto en el ámbito personal como en el
profesional, hacen de todo y casi siempre muy bien. Incluso tienen habilidades
desarrolladas que normalmente pertenecen al sexo contrario. Ellos tienen
habilidades masculinas y femeninas perfectamente desarrolladas a la vez, porque
en su esencia comprenden que son UNO encarnando un tipo de energía.
Pueden
ser personas de muy pocas palabras, pero todo el mundo escucha cuando
tranquilamente expresan su sabiduría con humildad. Sin embargo, no darán consejo
sin que se les haya pedido y nunca interferirán. No necesitan del ego para
expresar su conocimiento, pues es algo implícito en ellos. Son sabios porque lo
son, no porque lo dicen. Muchas veces prefieren callar, escuchar y observar
antes de entrar en luchas de ego con los demás, lo cual aparentemente puede
parecer que no tienen conocimiento o idea sobre lo que se está hablando. Muy al
contrario, prefieren callar a demostrar.
Así son, en general... los Niños Cristal.
Astelar