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CURSO GRATUÏTO: AUTOESTIMA |
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Clase 3: Preparando
el Cambio
Ejercicio
Elabora una lista de todo lo que no funcione bien en tu
vida, abarca todos los aspectos
Ahora empieza hacer una relación de tus creencias, por
ejemplo:
Si vives dentro de todo un desastre financiero, tal vez
tu creencias sea "No soy digno de tener dinero". Si no tienes amigos,
tal vez pienses "Nadie me quiere", Si no te desarrollas bien en tu
trabajo, tal vez sea porque creas "que no eres bueno en esa área", Si
vives para los demás, para complacerlos, podrías pensar "Nunca tengo
tiempo para mí".
Ve analizando poco a poco este tipo de relaciones,
hazlo tranquilamente, si lo prefieres, puedes hacerlo en medio de una meditación,
toma un tema, por ejemplo, "mis relaciones" y cuando medites pregúntate
a ti mismo cuales son las creencias que te hacen que no puedas establecer una
amistad duradera. Poco a poco irán llegando las respuestas.
De esta manera crea un "Menú de
Pensamientos" elige solamente aquellos que te hagan bien y elimina los que
te hagan daño... igual que lo harías con lo que comes, de un menú, nunca
elegirías "veneno" ¿Verdad?.
Esto es todo un proceso, no quieras arreglarlo todo en
un día, los pensamientos que hemos adquirido a lo largo de toda nuestra vida
necesitarán de un tiempo prudente para cambiarlos, no es de la noche a la mañana.
No te desesperes, tómalo con tranquilidad, ve paso a paso y ve notando los
cambios en tu vida.
Cuando logramos detectar la raíz de nuestros problemas
estamos dando un gran paso, estamos a la mitad del camino, ahora solo nos queda
sustituir el pensamiento que teníamos por uno positivo, por uno útil a nuestra
vida... vale la pena intentarlo.
Ha
llegado el momento de empezar a efectuar los cambios. Podríamos decir que este
es justo el punto que la mayoría teme. Es en esta etapa del camino donde se
manifiesta la resistencia al cambio. En donde se refleja nuestro temor a dejar
nuestras viejas creencias.
Muchas veces este temor al cambio se manifiesta por
medio del enojo, cada que se toca una fibra sensible salta el enojo como
defensa, como escudo. Cada vez que alguien menciona algo en lo que no estas de
acuerdo te enojas tratándolo de convencer de que tus ideas son "las
perfectas".
Efectuar este tipo de cambios no es tan fácil ni se
logra de la noche a la mañana, es todo un proceso, en donde se requiere tener
la mente abierta para percibir que es lo que está mal, y tener la voluntad de
cambiarlo, siempre, porque nunca dejamos de aprender ni de cambiar, es parte de
nuestro proceso evolutivo.
Aseo interior
Cuando decidimos hacer limpieza general en nuestra
casa, podemos decidir que hay muchas cosas que arreglar.
Sacudimos todo para quitar el polvo, ahí descubrimos
que la mayoría de nuestras pertenencias están en buen estado y con sacudirlas
o lavarlas quedarán bien. Otras necesitarán reparación porque tal vez estarán
rotas pero siguen siendo necesarias. Descubriremos que tenemos muchas cosas
guardadas que habrá que sacarlas para tirarlas, ya que no las necesitaremos más.
La limpieza en nuestra casa puede llevar un poco de
tiempo, al principio, mientras sacamos las cosas viejas, pudiera ser que queda más
desordenada de lo que estaba, pero conforme vamos haciendo la selección de las
cosas que tiraremos y las que conservaremos, te darás cuenta que todo vuelve a
su sitio original y que tu casa lucirá con más espacio que antes... más
libre. Este día de limpieza se hace con gusto, de ninguna manera te enojas cada
vez que tiras algo a la basura ¿verdad?, al contrario, te está liberando de
estorbos.
Lo mismo sucede dentro de nosotros, una
"sacudidita" a nuestros pensamientos y creencias nos servirá para
empezar a quitar capa por capa lo que nos daña hasta encontrar el fondo.
Después debemos empezar el proceso de selección ¿qué
te sirve y que te estorba? ¿qué creencias te fueron útiles cuando fuiste niño
pero son limitantes ahora?, una vez que las hayas localizado habrá que
desecharlas, ya no necesitamos guardarlas más.
Igual que con el aseo de tu casa, estos cambios parecerán
que han provocado un desorden mayor, puede que te sientas un poco mal, tal vez
algunas manifestaciones en tu cuerpo como dolor de espalda, de cuello o algunas
depresiones. Esto es normal ya que se remueven cosas del subconsciente que no
tenemos presentes o previstas. Es como cuando alguien deja de fumar, seguramente
le atacara una gripe continua en mucho tiempo, esta persona tiene que
desintoxicarse, sacar lo que le daña para después curarse.
Estos cambios son una revolución interna que terminarán
con manifestar la armonía en todos los aspectos de tu vida.
Cuando sientas que quieres dejar las cosas tal y como
están porque "la gente no cambia", repite la siguiente afirmación
durante todo el día: "Estoy dispuesto a cambiar". Si puedes hacerlo
frente a un espejo mucho mejor. El poder que se ejerce es tal que es posible
acelerar el aprendizaje de los nuevos patrones mentales.
¿Por donde empezar?
Hay 3 enfoques en
donde se pueden efectuar los cambios directamente, el enfoque espiritual, mental
y el físico. No hay una regla establecida ni un orden que seguir. Basta con
iniciar el cambio en cualquiera de estas áreas para que se refleje en las demás.
Elige la que más te atraiga e inicia ahí. Por ejemplo a nivel espiritual puedes
elegir las oraciones, a nivel mental la meditación o a nivel físico una dieta
naturista. Cualquier enfoque que elijas está bien, si optas por la meditación,
se activarán zonas en tu cerebro que harán que te sientas atraído por las
oraciones y por una alimentación más sana, dejarás de fumar, y te gustará
mantener tu casa limpia y ordenada. Todo está conectado, así que empieza de la
manera que te haga más feliz.
¡Disfruta
de este cambio!
Resistencia
al Cambio
La resistencia al cambio es algo normal en este
proceso, todos deseamos tener una vida mejor, pero la creación de esta nueva
vida no es sencillo, requiere de tiempo, paciencia y mucha apertura por parte de
nosotros.
Este es el momento de enfrentarnos con nuestra realidad
y sobre todo de responsabilizarnos de ello. Ya no podemos culpar a la gente o a
nuestra mala suerte del estado en el que nos encontramos. Solo nosotros tenemos
el poder de hacernos el bien o el mal, de avanzar o quedarnos estancados, somos
nosotros los que gobernamos nuestros sentimientos, emociones y pensamientos, así
que solo nosotros podemos hacer los cambios, para empezar a crearnos una
realidad diferente.
El primer paso para cambiar es nuestro deseo de
hacerlo, nuestra decisión y voluntad.
Después será el conocimiento de lo que tenemos que
cambiar, en este paso podemos ver nuestros defectos de muchas maneras, puede ser
que algo nos ha molestado o limitado desde siempre y es evidente en nosotros.
También puede ser que lo veamos reflejado en la gente que está a nuestro
alrededor, tal vez criticas a tu amiga por ser mentirosa y si analizas un poco,
tal vez tu también recurras a la mentira continuamente.
Empiezan las coincidencias, y podemos ver temas, libros
o gente, que pueden ayudarnos a disolver nuestro problema.
Podemos reaccionar de muchas maneras ante esta situación,
el resistirnos a cambiar se puede ver reflejado en actitudes como:
Cambiar el tema de conversación, enojarte, fumar,
hacer algo para mantenerte entretenido, perder el tiempo, no terminar de leer un
libro de auto-ayuda, etc.
Las siguientes son algunas reacciones, de muchas, que
denotan la evasión del tema, también hay otras reacciones que se ven
reflejadas en algunas frases, tales como:
Es demasiado caro, es mucho trabajo, no le tengo fe, si
no cambian ellos tampoco yo, yo soy así, no puedo faltar a mi trabajo, va
contra mi religión y mi filosofía, soy demasiado viejo, no tengo tiempo ahora
pero lo haré después, yo estoy bien, son ellos los que están mal, ¿Qué
pensarían los vecinos?, si expreso mis sentimientos me lastimarán.
La lista es interminable, todos los pretextos para no
cambiar son aplicables a nuestra resistencia. No hay razón para no hacerlo,
siempre hay alternativas para cambiar, sin gastar dinero, sin invertir todo tu
tiempo, el verdadero cambio está en nuestra conciencia y es un proceso que se
da mientras sigues desempeñando todas funciones, todas tus labores... mientras
sigue el curso de la vida.
Liberación
de la Necesidad
Liberar nuestra necesidad, es curar el problema, es
localizar la raíz de el, para que automáticamente el problema que salta a la
vista desaparezca sin sufrimiento.


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